7.4.09

Zlplac: La primera observación

Pareció como que se cayó de algún lado. Si bien él no lo sabía, porque era ajeno a todo lo que estaba sucediendo. Incluso a esa sensación punzante que lo recorría desde su rodilla hasta cerca de la columna: ¡qué molesto que era!
En fin, de a poco fue recobrando (¿u obteniendo?) el sentido de la visión, y se encontró en una especie de explanada cortada regularmente por zanjas medianamente profundas. De pronto el inmensísimo pie de una criatura gigantezca se acercaba desde las alturas tapando toda la luz y Salpúvedo se vio en la necesidad imperiosa de saltar hacia un costado para evitar convertirse en parte del piso.
Estaba como atontado: no sabía lo que sabía (creo que todavía no sabía nada, o sabía otras cosas quizás). No sabía quiénes eran esas criaturas, no sabía por qué él estaba ahí, pero lo cierto es que tampoco recordaba de dónde era o cuál era su historia.
Un enorme y brillantísimo cilindro de pronto volaba desde una extremidad criaturezca... ¡¡¡hacia él!!! Se quedó perplejo porque entre los muchos símbolos extraños que vio en su superficie, uno le dio una sensación de revelación: supo que ese personaje que lo miraba atónito y asustado desde el cilindro, era él mismo. Con tanta certeza que le dio una sensación extrañísima que lo hizo transpirar. Un borde del cilindro pegó a unos pocos centímetros de distancia, haciéndolo rebotar hacia una lejanía desconocida.
A su izquierda notó inmensas estructuras viajando de un lugar a otro, por una especie línea recta que formaba una explanada en un nivel más bajo.
Salpúvedo empezó a sentir cosas en el aire, cosas intangibles, inatrapables, pero que de pronto empezaban a entrar en él como si vinieran de todos esos seres deambulantes de alrededor y el fuera un embudo o un imán. De ese caos de idas y venidas en las alturas empezaron a surgir conceptos y sentimientos en su mente: alegría, alas, dolor, silla, amor, antipatía, casa, ironía, avión, sarcasmo, mueble, ambigüedad, ansiedad, lámpara, delirio, luz, desesperación, tristeza, lástima, ser humano, ser inhumano, automóviles, máquinas, pensamiento, investigación, sentimiento, iguana, ... La cara se le iba transformando y se le retorcía el cuerpo y por ahí le daban espasmos y se reía y lloraba, y gritaba o contemplaba, o gemía, ladraba, saltaba, de pronto lo invadía una profunda melancolía y de pronto un súbito ardor y así... Salpúvedo se iba inmiscuyendo con la raza que lo rodeaba, entendiendo a medida que pasaba el tiempo, hasta que quedó exhausto. Totalmente cansado, sin fuerzas para mover un sólo músculo, fue cerrando los ojos y ocultándose en una de las zanjas de la vereda. Fue dejando que cada parte de sí se volviera al descanso, para recuperar fuerzas. De sus labios salió un sonido, que para él fue de pronto como la primer palabra (aunque recordaba haber hablado antes). Sonó extraño al oído humano, algo así como "zlplac". Se sorprendió al oírse. No se acordaba las palabras, pero sabía perfectamente que eso era lo que quería decir. Traducido, Salpúvedo había dicho algo así como "sin lógica"

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